Las lanzaderas Madrid-Ciudad Real-Puertollano cumplen ocho años
Marcos Pareja
El día 18 de octubre, las lanzaderas de alta velocidad Madrid-Ciudad Real-Puertollano cumplieron su octavo aniversario. De este modo, a lo largo de ocho años Renfe ha transportado a más de nueve millones de viajeros en esta relación .Con ocho servicios diarios por sentido y 50 minutos de viaje, las lanzaderas son la mejor alternativa de transporte entre ambas capitales, habiendo llegado la puntualidad de este servicio al 99,9%
Las lanzaderas realizan ocho servicios diarios
Un total de 9.366.654 viajeros han utilizado los trenes lanzadera de alta velocidad Madrid-Ciudad Real-Puertollano durante los ocho primeros a–ños de servicio. Fue precisamente el 18 de octubre de 1992 cuando Renfe puso en circulación este producto. Solamente en dos meses y medio ya fue utilizado por m‡s de 135.000 viajeros. Tres a–ños m‡s tarde, en 1995, se superaba el umbral del millón de viajeros y a partir de entonces la utilización de estos trenes registra un crecimiento continuo, pero sostenido, hasta llegar, el pasado a–ño, a los 1.344.000 clientes, el equivalente a prácticamente tres veces la población de toda la provincia de Ciudad Real. Y una buena prueba de lo sostenido del crecimiento, la ofrece el hecho de que en estos momentos, la ocupación media de las lanzaderas alcanza ya el 80%.
Madrid se conecta con Ciudad Real en sólo 50 minutos
Con la puesta en marcha de este servicio, Renfe introdujo un nuevo concepto de viaje en el ámbito de las relaciones en un radio de 200 kilómetros. Aprovechando la infraestructura de la línea de Alta Velocidad, este servicio conecta Madrid con Ciudad Real en apenas 50 minutos, con lo que, al igual que en la relaci—ón Madrid-Sevilla, el concepto distancia, que hasta entonces se medía en kilómetros, adquiere una nueva dimensión en base al tiempo: los 171 kilómetros que separan ambas capitales por esta línea se traducen en 50 minutos de cómodo viaje.
Los usuarios realizan el trayecto ida y vuelta en el mismo día
No hay que olvidar que hasta el año 1992, cuando se inauguró óla línea de Alta Velocidad Madrid - Sevilla, la relación entre Madrid y Ciudad Real se encaminaba vía Alcázar de San Juan, con una distancia de 263 kilómetros y un tiempo de viaje cercano a las tres horas. En lo que respecta a Puertollano, la distancia desde Madrid era de 301 kilómetros y el tiempo de viaje, de 3 horas 15 minutos en el mejor de los casos. A partir de octubre de ese año, las lanzaderas acercan Ciudad Real hasta los 171 kilómetros y Puertollano hasta 210 kilómetros. En lo que respecta al tiempo de viaje, la reducción es sensiblemente mayor, recortando el trayecto entre Madrid y Ciudad Real en más de dos horas, entre Madrid y Puertollano en más de dos horas y media y entre Ciudad Real y Puertollano en casi media hora..
En la actualidad, la oferta ferroviaria entre ambas capitales se basa en la posibilidad de realizar el viaje de ida y vuelta en el día, por lo que los horarios de salida en los dos sentidos se encuentran repartidos a primera hora, a mediodía y por la tarde, especialmente en días laborables. De hecho, según los estudios realizados por Renfe entre los clientes de este producto, el motivo del viaje entre Madrid y Ciudad Real se debe a razones de negocio o estudios, realizando los usuarios los dos trayectos en el mismo día.
De este modo, circulan un total de ocho servicios lanzadera diarios por sentido en día laborable, a los que hay que a–adir los AVE de larga distancia -entre Madrid y Sevilla- y los talgos 200 -entre Madrid y Málaga, Algeciras y Cádiz/Huelva- que también efectúan parada comercial en Ciudad Real y en Puertollano.
La púntualidad es una de las satisfacciones delviajero
Al margen del tiempo de viaje, el producto lanzadera Madrid -Ciudad Real-Puertollano cuenta con otras características, también inherentes al sistema de Alta Velocidad, como pueden ser el servicio de control de acceso, la limpieza, el confort de viaje o la puntualidad, siendo este último aspecto, según fuentes de la compa–ía, uno de los más valorados por los clientes de este producto. Así, en lo que va de a–o, de más de 4.000 trenes lanzadera que han circulado, tan sólo dos de ellos se vieron afectados por el compromiso de puntualidad (según el cual si el tren llega con m‡s de cinco minutos de retraso a destino Renfe devuelve el importe íntegro al viajero) lo que representa el 0,1% sobre el total, porcentaje que implica un 99,9% de puntualidad. Dicho porcentaje se mantiene constante durante la vigencia de este compromiso, que arranca en septiembre de 1994. Desde entonces, han circulado un total de 28.075 trenes lanzadera, de los que tan sólo 39 han llegado con más de cinco minutos de retraso, lo que supone, igualmente, el 0,1%.
Otro tanto ocurre con el volumen de viajeros afectados, ya que en esos 39 trenes viajaron 9.575 clientes, lo que supone tambiŽn el 0,1% sobre los 7.500.000 que viajaron durante el periodo de vigencia del compromiso de puntualidad.
La satisfacción de los clientes del producto es indiscutible. Tal y como comunican fuentes de Renfe, según la śltima encuesta sobre percepción de calidad efectuada entre los viajeros de estas líneas, la calificaci—n que éstos otorgan al producto lanzadera es de 8,4 puntos sobre 10, siendo los aspectos más valorados la puntualidad en la llegada, la duración del viaje y la limpieza del tren. Y un dato significativo: también se ha detectado que el porcentaje de satisfacción es del 96% sobre el total de los clientes.