REPORTAJE


HACIA ARANJUEZ CON EL TREN DE LA FRESA:
UNA DIVERTIDA FORMA DE VISITAR LA HISTORIA


TEXTO: FERNANDO TORRECILLA

FOTOS: ANA VEGA


El Tren de la Fresa entra en la historia en apenas una hora de recorrido, este tiempe es el que el tren tarda en recorrer los casi 50 kilómetros que separan Madrid de Aranjuez. Este viaje rememora los viajes que los pioneros del ferrocarril realizaban en España ahora hace150 años.




El Tren de la Fresa en la estación de Atocha


Tal vez a A Aranjuez se llegue por todos los caminos, pero uno de los de más solera tal vez sea el de hierro. Asíí, desde hace unos años, el Tren de la Fresa, una iniciativa de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles y que cuenta con material del Museo del Ferrocarril permite realizar una visita a los más atractivos lugares de la ciudad monumental de Aranjuez viajando en un tren compuesto por interesantes elementos históricos . Este Tren de la Fresa, toma su peculiar denominación de la actividad que dio origen al establecimiento de la línea, una de las más antiguas de España: el transporte de la fruta desde las ricas vegas del Tajo hasta la capital de España.



Las azafatas, vestidas de época, ofrecen fresas a los pasajeros


En estos momentos el viaje se puede realizar los días 29 y 30 de septiembre y 6, 7, 12, 13 y 14 de octubre y comprende el viaje a Aranjuez y una visita turística por esta localidad madrileña.
De este modo, el tren parte de la estación de Atocha a las 10 de la mañana, cuando la locomotora Mikado, construída en España por Euskalduna en 1959, destaca entre el resto de trenes por los vapores que produce su caldera. Esta máquina de vapor con rodadura141, alimentada por gasoil, alcanza los 90 kilómetros por hora durante el trayecto, arrastrando, además de sus 175 toneladas de peso a 4 coches Costa, construídos en madera debido a que MZA, la compañía fabricante, decidió a principios de siglo que se fabricaran con este material, ya que los metálicos se consideraban demasiado calurosos para ser utilizados en sus líneas costeras.

Los coches Costa se encuentran separados de la locomotora por un furgón de los años 60, como correspondía al cumplimiento del Reglamento de Circulación de Renfe, según el cual un coche de madera en servicio no podía circular con viajeros inmediatamente después de la locomotora.



Interior de la locomotora de vapor tipo Mikado 141-F-2413


El público que acude al Tren de la Fresa suele proceder de diferentes lugares de España e incluso de otros países, pero todos coinciden en la satisfacción que produce esta singular experiencia ferroviaria. Sobre todo, debido a las fresas que, como ya es tradición en este viaje, ofrecen unas simpáticas azafatas ataviadas con trajes de época.
Tras una hora de trayecto se llega a Aranjuez, y la organización del tren desplaza a los viajeros en autobús hasta el Palacio Real, donde se realiza un recorrido guiado . Así, el viaje ofrece la posibilidad de descubrir la importancia de este emplazamiento elegido por los monarcas españoles durante cinco siglos para su recreo y descanso. El Palacio se encuentra rodeado de vegetación, destacando los jardines y parques al estilo versallesco, y especialmente, el Jardín de la Isla a orillas del Tajo, un amable espacio en el que la frondosa vegetación produce una refrescante sensación que el viajero agradece especialmente en estos días aún veraniegos.



Dos simpáticos pasajeros disfrutando del trayecto a Aranjuez


El viaje también incluye la visita al museo "Aranjuez una gran Fiesta", situado en la plaza de toros de la localidad madrileña, y en el que se pueden contemplar in situ todos aquells elementos constitutivos de una plaza de toros: la capilla, los toriles, el callejón, los tendidos, los burladeros... Mas tarde, también se visita el Museo de Falúas, un espacio en el que se conservan las embarcaciones que los reyes y su corte utilizaban para navegar por el Tajo. Al fín, y como colofón de la ruta turística a través de Aranjuez se ofrece una breve ruta en autobús por las calles de esta localidad, donde se puede apreciar la arquitectura local y los lugares en los que tradicionalmente han venido mezclándose lo popular y lo cortesano.



Puerta principal de la estación de Aranjuez


A las 7 de la tarde se inicia el regreso en la misma composición que aguarda en las vías de la estación de Aranjuez. La vuelta en tren es igualmente amena que la ida y los viajeros ya han entablado confianza entre ellos tras la animada jornada. Una vez llegados a la madrileña estación de Atocha, se puede contemplar una estampa, cuando menos, peculiar: una composición cargada de historia como es el tren de la fresa junto con un AVE ( el tren parte de las vías en las que se encuentran situados estos trenes); en definitiva, apreciar con sólo una mirada el desarrollo tecnológico que ha sufrido el mundo del ferrocarril en pocos años.



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