REPORTAJE



"EL TREN MAS RARO DEL MUNDO"

NOELIA PERLACIA

FOTOS: EUSKOTREN


Gracias a la colaboración de la empresa Michelín y de la Sociedad EuskoTren, todas las personas que han visitado el Museo Vasco del Ferrocarril durante el mes de febrero han tenido la ocasión de contemplar el "tren más raro del mundo", un automotor Micheline de los Ferrocarriles de Madagascar, que emplea neumáticos en lugar de ruedas de acero para circular. Es la primera vez que este singular vehículo ha sido expuesto fuera de Francia, donde fue diseñado en los años treinta.



El automotor de los Ferrocarriles de Madagascar fue expuesto durante el pasado mes de febrero en el Museo Vasco del Ferrocarril.


Fue en el trascurso de una noche de 1929 cuando André Michelín comenzó a soñar con la aplicación de sus neumáticos fabricados en Clermont-Ferrand a la circulación ferroviaria. Esa noche Michelín viajaba en coche cama desde París a la localidad de Cannes, pero el constante golpeteo de las ruedas en las juntas de los cortos raíles de la época y la deficiente suspensión del vehículo provocaron que lo que pudo ser un apacible viaje, se convirtiese en una noche en vela.

André Michelín llegó a la conclusión de que si entre la llanta metálica de la rueda y el carril se interponía un neumático, se eliminaría el molesto traqueteo, se suavizaría la suspensión y aumentaría la adherencia. Además el momento era propicio, puesto que el estallido de la crisis económica mundial del 29 suponía un aliciente para intentar diversificar la producción de su reputada empresa.

Iniciada la construcción de prototipos en Clermont-Ferrand, el primer gran inconveniente al que se hubo de enfrentar era el del reducido peso que podían soportar los mejores neumáticos del momento, cifrado en unos 600 o 700 kilos, ya que la estrecha superfície de rodadura de los carriles ferroviarios impedía el uso de neumáticos de camión o de autobús, limitando la elección a los modelos de neumáticos de automóvil. Esta circunstancia provocó por un lado el desarrollo de vehículos con gran número de ruedas (existieron michelines con diez ejes por coche) y por otro lado surgió la obligación de estudiar al máximo el aligeramiento del vehículo. Posiblemente este sea el aspecto más importante de las investigaciones de Michelín, ya que un menor peso muerto por viajero transportado supone un menor consumo y una mayor economía de explotación.


En la actualidad los Micheline 515 y 517 efectúan servicios turísticos por los magníficos trazados de los ferrocarriles malgaches.


EL PRIMER PROTOTIPO

En 1929 Michelín construye el primer prototipo, realizado a partir de un automóvil Renault 40 CV, al que le siguen modelos más desarrollados. Dos años después comenzará un periodo de giras promocionales, primero en Francia y más tarde por toda Europa y Norteamérica, visitando Gran Bretaña, Noruega, Suecia, Bélgica, Holanda, Suiza, Italia, Austria, Hungría, Checoslovaquia, Polonia y EEUU. Sin embargo, el mercado es reticente y solamente algunas compañías ferroviarias francesas, tanto de la metrópoli como de sus colonias efectúan pedidos de cierta entidad. La única excepción fue la de los Ferrocarriles de Mozambique, en aquel momento colonia portuguesa.

Junto a éstos, circularon michelines en Francia, Argelia, Congo, Indochina y Madagascar. Michelín propuso sus automotores a diversas compañías del Estado de vía ancha, como el Ferrocarril de Lutxana a Mungia y el de Bilbao a Lezama, pero la situación generalizada de crisis y la guerra civil impidieron la materialización de algún pedido.

Sin embargo, la vida de los automotores de Michelín no fue demasiado larga y la primera causa fue sin duda la Segunda Guerra Mundial y sus devastadoras consecuencias. Otro problema fue el de la falta de repuestos, que llevó a la definitiva retirada del servicio de sus automotores en 1952, aunque en algunos ferrocarriles coloniales continuaron prestando servicio durante largos años.

LOS AUTOMOTORES EN MADAGASCAR

La línea de vía métrica que enlaza Tananarive, capital de la isla malgache, con el puerto de Tamatave, de 369 kilómetros de longitud, presenta un trazado difícil con rampas de 25 milésimas y un gran número de curvas de radio inferior a los 125 metros. Este recorrido era realizado por trenes de vapor que tardaban catorce horas en cubrir toda la ruta.

La primera Micheline llega a la isla en 1932 y realiza el recorrido completo en 8 horas y quince minutos, lo que supone una importante mejora. Un año más tarde entraba en servicio una segunda Micheline y los Ferrocarriles de Madagascar, animados por los buenos resultados obtenidos realizaron dos nuevos pedidos en 1935 y 1938 respectivamente. Estas cuatro Micheline fueron construídas en la factoría de Clermont-Ferrand. Estaban dotadas de motores de gasolina Panhard de 105 CV., y ofrecían 18 plazas sentadas. Su reducido peso -6.200 kilogramos- no impidió la necesidad de recurrir a bogies de tres ejes a fin de no superar el peso admitido por los neumáticos. Solamente dos de los ejes del bogie delantero eran motores, siendo los restantes portadores (rodaje 1B-3). La carrocería, construída en aluminio y materiales ligeros, ofrecía un aspecto similar al de un autobús.

El resultado en Madagascar debió ser totalmente satisfactorio, ya que en 1952 se adquirieron tres nuevas unidades, en este caso fabricadas por el constructor francés Carel Fouché. Eran idénticos a los Micheline construídos 20 años atras, salvo la motorización, un Panhard diesel de 80 CV. Los automotores Michelín recibieron en los Ferrocarriles de Madagascar la serie 511 a 517. A partir de 1962, nuevos automotores de rodadura convencional comienzan a sustituirlos, mientras se hace patente un problema: la falta de neumáticos de repuesto, cuya producción había cesado por completo.

En 1985 dejan de circular los últimos Michelines 516 y 517, debido al excesivo desgaste de sus ruedas. Los coches 514 y 515 habían sido cedidos a particulares que los habilitaron como viviendas.


En 1929 Michelín construye el primer prototipo, realizado a partir de un automóvil Renault 40 CV, al que le siguen modelos más desarrollados.


LOS AUTOMOTORES EN LA ACTUALIDAD

El auge del coleccionismo de automóviles antiguos en los últimos años ha provocado una necesidad de disponer de los repuestos adecuados e impulsó a Michelín a crear en 1991 un departamento especial dedicado a la producción de modelos antiguos de neumáticos. Poco después, los responsables de esta sección tuveron conocimiento de la situación de los automotores malgaches y decidieron intervenir. Afortunadamente se habían conservado los moldes originales, por los que se inicia la producción de una serie especial con la que en 1994 se calza a los coches 516 y 517. Michelín patrocinará además la reconstrucción de los coches 514 y 515. El primero retorna a Europa, mientras que el otro retomará el servicio junto a sus "hermanos".

En la actualidad los Micheline 515 y 517 efectúan servicios turísticos por los magníficos trazados de los ferrocarriles malgaches. El 514 forma parte de los fondos históricos de Michelín y es cedido habitualmente a Museos y ferrocarriles turísticos franceses para exposiciones temporales. En el caso del Museo Vasco del Ferrocarril, ha sido la primera salida que realiza fuera del territorio francés, así como la primera vez que un vehículo de estas características llega a nuestro país.


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