En mayo de este año se inician las obras que recuperarán el tranvía en Barcelona 31 años después de su desaparición y tendrá el objetivo de comunicar Barcelona con seis de los municipios situados en su periferia. El nuevo modelo, fabricado por Alstom, está dotado con notables innovaciones tecnológicas y presupuestado con 36,160 millones de pesetas.
Composición infográfica del futuro tranvía en la Diagonal de Barcelona
El tranvía vuelve a Barcelona siguiendo
el ejemplo de otras ciudades europeas que han implantado este medio de transporte
público como se puede apreciar en la actualidad en las calles de Amsterdam,
Berlín y Roma, entre otras. Por lo que respecta a nuestro país,
la puesta en marcha del tranvía se puso en práctica en la ciudad
de Valencia hace ya algunos años. Ahora le toca el turno a Barcelona. De
este modo la Ciudad Condal contará en breve con uno de los más avanzados
sistemas de transporte urbano en esta línea.
Sin embargo, el tranvía en Barcelona no es una completa novedad. Hasta
hace ya 31 años la ciudad mantuvo una importante red tranviaria. No obstante,
las necesidades surbanísticas de la época determinaron su desaparición,
aunque como ahora se demuestra, no para siempre. De hecho, las características
viarias de determinadas zonas de la ciudad impulsaron hace ya 10 años el
desarrollo del proyecto que ahora va a concretarse. Así, el próximo
mes de mayo van a iniciarse las obras del nuevo tranvía barcelonés,
que vendrán acompañadas de una renovación urbanística
de más de 300.000 metros cuadrados que se implantará a lo largo
del trazado previsto.
Trazado previsto de las tres líneas del tranvía de Barcelona
El nuevo tranvía barcelonés será un servicio destinado a
satisfacer las demandas ciudadanas que reclamaban la conexión entre Barcelona
y otros municipios de la periferia. Esta conexión se realizará en
el año 2003 cuando las vías unan la avenida Diagonal con los municipios
de Cornellá, Esplugues de Llobregat, LHospitalet de Llobregat, Sant Feliu
de Llobregat, Sant Joan Despí y San Just Desvern, por medio de las tres
líneas con las que contará la red viaria.
Entre junio de 1997 y enero de 1998 se realizó una prueba piloto en la
avenida Diagonal de Barcelona que obtuvo el consenso definitivo entre las Administraciones.
En esta prueba se pudieron apreciar las ventajas con las que cuenta el nuevo tranvía
entre las que destaca el escrupuloso respeto al medio ambiente. De hecho, todas
las opiniones coinciden en que este medio de transporte es silencioso, ecológico
y barato, además de permitir su fácil integración en el entorno
urbanístico. Junto a ello, su implantación supondrá la introducción
de notables mejoras como nuevos espacios verdes, iluminación, amplitud
y pavimentos.
Composición infográfica del tranvía en Esplugues
de Llobregat.
En cuanto a sus características técnicas, el modelo de tranvía
que circulará por Barcelona será el CITADIS 302 fabricado por la
empresa francesa Alstom. Este modelo es una unidad autónoma, bicabina y
articulada al 100%. Además, el vehículo integra cinco módulos
que cuentan con altas prestaciones. En cuanto a su equipamiento, el nuevo tranvía
cuenta con telefonía de comunicación entre cabinas, sistema de detección
e identificación de vehículos, megafonía, indicadores exteriores
de destino, alarma de viajeros, sistemas anti-patinaje y anti-deslizamiento y
anunciadores de estaciones.
La caja del tranvía está fabricada en aluminio y acero y contará
con climatización de ventilación, aire acondicionado y calefacción.
Alcanzará una velocidad comercial de 20 kilómetros por hora, teniendo
su punta en los 70 km/h. El vehículo circulará con un límite
de tensión de línea de 750 voltios y tendrá distintos tipos
de frenos que utilizarán sistemas eléctricos, mecánicos y
electromagnéticos. En cuanto a sus dimensiones básicas, el nuevo
tranvía medirá 32,5 metros de longitud, 2,65 metros de anchura y
3,27 metros de altura, mientras que la plataforma tendrá una anchura de
8,45 metros y 11,85 en los tramos con andenes.
La inversión material del proyecto asciende a 36.160 millones de pesetas
que está previsto recuperar a través del costo de la prestación
del servicio de transporte público (coste del billete integrado) y con
las subvenciones de las administraciones públicas. Tramvia Metropolità
es la promotora y adjudicataria de la concesión. La entidad fue creada
hace dos años y está formada por un consorcio de empresas del sector
de infraestructuras y operadores del transporte.