REPORTAJE



UN VIAJE DE ENSUEÑO A BORDO DEL TRANSCANTABRICO PARA RECIBIR AL 2000

SARA SANTAMARIA ARRIBAS


Para los que quieran disfrutar de una Nochevieja tan especial como merece el esperado año 2000, el Transcantábrico ofrece este año un viaje para recordar siempre. Se trata del tren turístico de lujo de FEVE (Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha), el cual realizará su ruta habitual, del 28 de diciembre al 4 de enero, entre Santiago de Compostela y San Sebastián, recorriendo toda la Cornisa Cantábrica. Pero al llegar el 31 de diciembre se hará un alto en el camino para pasar esta jornada y parte de la siguiente en el paradisíaco Parador asturianos de Cangas de Onís.



El Transcantábrico, a su paso por la playa de San Antolín (Asturias).


A este hotel de cinco estrellas, situado en uno de los más bellos parajes de Asturias, llegará la expedición el día 31 de diciembre a mediodía donde se servirá una comida ligera que permita saborear los exquisitos platos que se degustarán en la cena. Después, los viajeros dispondrán de tiempo para arreglarse para la tan esperada cena de Nochevieja, en la cual se podrá disfrutar de un menú extraordinario para despedir al viejo 1999 y saludar con fuerzas renovadas al 2000.

Dicha cena estará compuesta por los siguientes platos: Crujiente de camarones y algas, delicias de vieiras en pasta fina, jamón de pato con espuma de foie al oloroso, bocaditos de salmón marinado en aceite de eneldo, crema suave de lombarda con piñones y ostras, bogavante en salsa espumosa de sidra y medallones de Pixin, glaseados con regusto de oricios, sorbete de granadas al cava, tournedó a la miel de trufas con atadillo de hortalizas y bienmesabe de castañas, banda de mazapán y yema tostada con jalea de frutas rojas, dulces navideños y café. Todo ello regado con caldos de Rueda blanco, Reserva 91 del Marqués de Cáceres tinto, cava Anna de Codorniu brut y una serie de licores selectos.

A medianoche se servirán las doce uvas tradicionales y tras las campanadas, una fiesta por todo lo alto dará la bienvenida al nuevo año, cotillón durante el cual se ofrecerá barra libre a todos los clientes, así como unas reparadoras "sopas de ajo" para segir disfrutando de la noche y, ya al amanecer, un calentito chocolate con churros y un sabroso "bizcocho del convento". Todo ello sin prisa, pues esa noche se pasará en el Parador, y el tren no partirá hasta después de la comida del día 1 de enero.


Coche salón.


El primer día del nuevo año, tras la comida, los pasajeros embarcarán en el Transcantábrico, el cual cumple en el 2000 su decimoséptimo año de funcionamiento. En el tren el cliente dispone de un espacio especialmente diseñado para el descanso y la intimidad, ya sea en compartimento suite o estándar, el viajero puede dormir con toda comodidad con el tren parado en la estación. Cada compartimento, sea suite o estándar, dispone de un equipamiento de complementos de regalo para el viajero, compuesto por albornoz de baño, zapatillas y neceser con enseres varios.

Los compartimentos suite fueron introducidos en el Transcantábrico en la temporada 1998, con objeto de dar satisfacción a los viajeros más exigentes. Desde el primer día han gozado de una entusiasta acogida por parte de los clientes. Cada compartimento suite dispone de cama de matrimonio, minibar, armario ropero, escritorio y teléfono con línea exterior. Además, cuenta con baño privado con hidrosauna, turbomasaje y baño de vapor, además de secador de pelo. Por otra parte, el aire acondicionado y la calefacción disponen de regulador individual.

Los compartimentos estándar, con los que se inició la andadura de dicho tren en 1983, han sido reformados íntegramente en 1999, por lo que la temporada 2000 significará un auténtico reestreno de los mismos. Cada compartimento tiene capacidad para dos personas en litera. Cuenta con lavabo, armario, teléfono con línea exterior, secador de pelo, aire acondicionado y calefacción.

Además de los coches suite y estándar, en los que el viajero pernocta y disfruta de sus momentos de intimidad, el tren dispone de cuatro coches salones en los que el cliente podrá charlar, disponer de los juegos de mesa, utilizar las completas biblioteca y videoteca, conocer a otros compañeros de viaje, tomarse un café, una copa o incluso bailar en el coche pub en el que cada noche hay música en directo.




Interior del compartimento suite.



El viaje regular del Transcantábrico dura ocho días y siete noches y va desde Santiago de Compostela a San Sebastián o viceversa, según la dirección que elija el cliente. Desde este tren, diseñado especialmente para el turismo de calidad, se obtiene una panorámica de la "España Verde" tan original como irrepetible. El viaje tiene como objetivo conocer el patrimonio cultural de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, donde se visitan, entre otros lugares, Santiago, Ribadeo, Cudillero, Gijón, Oviedo, Llanes, Cangas de Onís, los Picos y Lagos de Covadonga, Santillana, Comillas, Santander, Laredo, Bilbao y San Sebastián.

Las comidas y cenas del viaje se realizan en los mejores restaurantes del norte de España (muchos de ellos pertenecientes a la cadena hostelera Paradores de Turismo), donde se pueden encontrar una selección de la mejor gastronomía del país. Los desayunos se sirven en el propio tren en régimen de buffet. Por otro lado, un autocar acompaña al tren para excursiones y trayectos cortos. Por las noches para en la estación, para que los viajeros puedan dormir con comodidad.

El Transcantábrico nació en 1983. Un equipo de profesionales de FEVE quiso plasmar una idea atrevida: recrear los mejores relatos de confort y exotismo del Orient Express o el Transiberiano en un paisaje muy especial y con una vía distinta: la vía métrica. Fue el Primer Tren Turístico de España. Los trazados angostos por los que discurre son posibles gracias a la achura de vía de un metro con la que cuenta FEVE.

La temporada regular transcurre desde finales de mayo hasta principios de octubre, tiempo durante el que cada semana se realizan los trayectos entre Santiago de Compostela-San Sebastián y viceversa. Fuera de dicha temporada regular, el Transcantábrico realiza su ruta en ocasiones especiales como este fin de año o se alquila para viajes charter de grupo.

A lo largo de 1999 se batieron los récords de ocupación anteriores al agotarse todas las plazas libres antes de iniciar la temporada regular. Este tren admite un máximo de tan sólo 48 viajeros por viaje, distribuidos en plazas dobles, que son atendidos en cada viaje por una tripulación de once profesionales. El criterio de FEVE en este sentido es el de primar la comodidad y la calidad de atención al cliente en detrimento del número de viajeros, cantidad que en ningún caso la empresa considera aumentar.

*Para más información, el Transcantábrico ha puesto en funcionamiento un servicio de información bien en el teléfono 34 91 553 09 11 o 553 70 00, o por fax 34 91 553 91 97.


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