REPORTAJE



UN INTERESANTE PASEO POR LA HISTORIA DEL FERROCARRIL MINERO


SARA SANTAMARIA ARRIBAS


El Museo del Ferrocarril de Ponferrada combina dos historias estrechamente relacionadas: la del ferrocarril minero Ponferrada-Villablino y la de la empresa Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP), dos factores que condicionaron la vida de las gentes de la región durante la mayor parte de este siglo XX.



En la lonja se exhiben varias locomotoras de diferentes modelos y fechas.


El pasado mes de mayo abrió sus puertas al público el Museo del Ferrocarril de la leonesa localidad de Ponferrada, como resultado del esfuerzo conjunto de las instituciones regionales y locales por dar a conocer un elemento fundamental en el desarrollo económico e industrial de la región, tratando de poner de relieve dos factores esenciales en la historia de la minería leonesa: la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) y el ferrocarril Ponferrada-Villablino. Se trata de un nostálgico paseo por la historia de esta empresa y de las gentes que trabajaron y sufrieron por ella, así como de un viaje sobre aquellas viejas locomotoras de vapor que tiraban de tolvas y pasajeros años atrás a lo largo de aquel duro trayecto. Locomotoras, tolvas, plataformas y todo tipo de piezas distribuidas entre la antigua estación y la lonja nos dan una idea de su glorioso y ajetreado pasado.

En la lonja del Museo fascinarán al ávido visitante varias locomotoras de diferentes modelos y fechas, que cansadas de su duro trabajo ven cómo pasa lentamente el tiempo, ofreciendo una perspectiva general de su evolución; así como una amplia selección de diferentes tipos de vagones: de pasajeros, tolvas,...

En la estación sorprenden la gran cantidad y variedad de material, desde fotografías con gran valor histórico hasta la información bibliográfica más completa, para facilitar la comprensión de lo que fue una de las rutas carboníferas más importantes del país.


El Museo abrió sus puertas el pasado mes de mayo.


La historia comenzó el 24 de julio de 1918, fecha en la que las Cortes Españolas aprobaron un proyecto de ley que daba luz verde a la construcción de una línea ferroviaria que uniese las cuencas mineras de Villablino y Ponferada, para facilitar el transporte de este negro mineral. En apenas 10 meses concluyeron las obras gracias a la labor de 4.200 obreros, tanto hombres como mujeres, número que se vio reducido sustancialmente (hasta 1.800) en octubre de ese mismo año, debido a una epidemia de gripe que azotó la zona. La vía férrea recorría 62 km. a través de suaves pendientes y caprichosas laderas que permitieron un cómodo asentamiento de las vías. Fue el último servicio que empleó el vapor en España, locomotoras que dejaron de rugir a principios de los 80, siendo hoy auténticas joyas de colección piezas como la Baldwin (Series 1-10), las Krauss Engerth (Series 11-19 y 31) y las Tubize (Series 41y 42), aunque no hay que olvidar aquellos modelos de vía ancha numerados consecutivamente de 51 a 55, los cuales hacían menos dura la carga del mineral en Ponferrada y San Miguel de las Dueñas. .

Todo este entramado nació para dar salida al carbón que se extraía de las reservas hulleras de El Bierzo y Laciana, así como a los yacimientos ferruginosos, descubiertos a finales del siglo pasado por Julio Lazúrtegui; unos recusos que se extienden desde San Miguel de las Dueñas hasta La Maragatería y, que dieron un fuerte impulso económico a la región a partir de la I Guerra Mundial. Además, la Ley de Protección Industrial, desarrollada por Francisco Cambó estando al frente del Ministerio de Fomento en 1918, concedía importantes ventajas a aquellos empresarios que invirtiesen su dinero en la construcción de industrias en España, a consecuencia de lo cual se constituyó la MSP a finales de ese mismo año como una sociedad anónima dedicada fundamentalmente a estas labores. Estaba constituida por 92 minas y 44 demasías distribuidas en grupos: Carrasconte, Larmajo, Orallo, Calderón, María, Villaseca, Villablino, Sosas, Valdesamarío y San Emiliano. En cuanto al hierro del llamado Coto Wagner lo formaban 29 minas y 6 demasías a lo largo de 22 km. comenzando su explotación en 1949.


Entre las piezas mostradas destaca una amplia selección de diferentes tipos de vagones.



Poco a poco la MSP se convirtió en un importante complejo industrial gracias a la instalación de dos centrales térmicas en Ponferrada y Villablino, un ferrocarril de vía estrecha y otras instalaciones industriales fundamentales para el desarrollo de estas actividades. Además, en la localidad en la que hoy se encuentra este museo se construyeron lavaderos de carbón, escombreras, cargaderos y otras instalaciones al servicio del ferrocarril -estación, talleres de construcción de piezas y reparación de material férreo, fábrica de ovoides y briquetas- y de sus empleados: viviendas, escuelas, hospitales....

Un paseo apasionante por el elemento que marcó la historia más reciente de la región, el ferrocarril minero, y que hoy podemos contemplar en su tranquilo retiro rodeado de todo tipo de recuerdos que ensalzan su glorioso pasado.



* El Museo del Ferrocarril de Ponferrada está situado en la calle Vía Nueva, 7, pudiéndose visitar de lunes a sábado de 10.30 a 14.00 por la mañana y, de 16.30 a 20.00 por la tarde de octubre a abril, mientras que de mayo a septiembre el horario es de 17.00 a 20.30; los domingos y festivos el horario será de 11.00 a 14.00 sólo por la mañana. Los martes permanece cerrado.

* El precio de la entrada es de 300 pesetas para los adultos y de 100 pesetas para los jóvenes hasta 18 años, existiendo descuentos del 50% para aquellas personas que reúnan los siguientes requisitos: estudiantes, parados, jubilados y grupos culturales que lo soliciten con antelación. En estos momentos se está preparando una interesante y completa Guía del Museo.


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