ARRECIAN LAS CRITICAS DE USUARIOS Y SINDICATOS CONTRA METRO Y METROSUR
LUIS GARCIA
No todo son parabienes en la gestión presente y futura del metro de Madrid. Algunas de las más sonadas inauguraciones de tramos, por una parte, y el proyecto Metrosur, por otra, han desatado críticas basadas en la falta de trenes y electoralismo, respectivamente.
Algunos usuarios del Metro se han quejado de la falta de trenes y, consiguientemente, de la escasa frecuencia de paso de los mismos en las líneas 7 y 9. En la imagen, el andén de la estación de Vicálvaro.
Metrosur es una propuesta presentada a bombo y platillo en 1998 por el presidente de la Comunidad de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, cuya intención es unir mediante el mismo las grandes ciudades -Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés y Móstoles- de la zona sur madrileña. El proyecto, lógicamente, también prevé unir esta nueva línea con la red de metro de la capital.
Además de las primeras y duras críticas políticas al respecto, el sindicato Comisiones Obreras (CCOO) ha elaborado un amplio informe que le lleva a tildar de "electoralista" la propuesta de Ruiz Gallardón.
CCOO aduce razones técnicas: "De la encuesta de la Movilidad de la Comunidad de Madrid presentada en 1998 (y elaborada por la propia Consejería responsable de la gestión del hipotético Metrosur) se desprenden datos que contradicen rotundamente la necesidad de Metrosur.
"En efecto, la demanda real de viajes en transporte colectivo entre los municipios incluídos en la propuesta de Metrosur es de 56.633 viajes, es decir una media de 2.980 viajes/hora, que es una demanda bajísima para una infraestructura como la que se propone. Es más que evidente que lo absurdo de este gasto es que, según todos los estudios, los trenes darían vueltas vacíos o con ocupaciones residuales", añade el sindicato.
No acaban aquí las críticas de Comisiones: "Se dice además que esta infraestructura es para conectar los centros neurálgicos de la zona, lo cual, al menos en el trazado propuesto, es absolutamente falso. Se conectan, sí, los hipermercados (precisamente los que no necesitan este tipo de infraestructuras), pero se marginan los asentamientos productivos (exactamente el 77,47% del suelo industrial organizado en polígonos industriales queda lejos del trazado); lo mismo ocurre con los hospitales, ambulatorios de especialidades y un buen número de localizaciones para actividades sociales, formativas y otras de distinto interés".
El último argumento de CCOO es el más duro y se refiere a supuestos intereses de tipo inmobiliario: "En este punto es conveniente traer a colación los detalles e impactos no suficientemente conocidos en este tipo de operaciones. El caso más ilustrativo es la ampliación de la actual red del Metro, presentada como una iniciativa ambiciosa para resolver los problemas de demandas no atendidos por la antigua red, pero que además ha servido para seguir insistiendo en el trasvase de recursos públicos a iniciativas privadas. Sólo partiendo de lo anterior es posible entender por qué las prolongaciones sirven para atender demandas inexistentes (las de los nuevos barrios en proyecto) o, en roman paladino, para añadir valor a promociones privadas de vivienda, al tiempo que se olvidan demandas más antiguas y acuciantes de zonas de Madrid, curiosamente todas las de la periferia de la ciudad que limitan con la zona Metrosur (Carabanchel, Villaverde, Orcasitas, etc...), en las que además de no poder obtenerse beneficios inmobiliarios, los demandantes no son, sociológicamente, germen para los anteriormente citados dividendos electorales".
CCOO apuesta por la ampliación del servicio ferroviario de Cercanías como alternativa al Metrosur. En la foto, un tren de Cercanías a su paso por la remozada estación de metro de Príncipe Pío.
El sindicato, "frente a tanta petulancia y tanto objetivo oculto" propone varias alternativas: "Cierre de la línea de Cercanías ferroviaria (ya proyectado) en Fuenlabrada y Móstoles, que interconectaría a estos municipios con los de Alcorcón y Leganés sin pasar por Atocha; continuación del cierre anterior hasta conectar con la línea en Getafe Sector Tres, y con la C-3 en Getafe Industrial, lo cual supondría la interconexión de todos los municipios incluidos en la propuesta Metrosur con bastante menos coste; acercamiento de las líneas del metros de Madrid hasta el borde de la periferia Sur; y mejora de las infraestructuras para desplazamientos internos a los núcleos urbanos, que podrían atenderse rediseñando las líneas de autobuses existentes, abriendo otras nuevas con vehículos de menor capacidad, e incluso instalando líneas de metros ligeros (estas últimas sólo en íntima conexión con rediseños urbanísticos de los centros urbanos y desaparición o drástica reducción de los tráficos automovilísticos).
FALTAN TRENES
Si el Metrosur es un criticado proyecto, alguna de las ya palpables y recientes inauguraciones del Metro tampoco escapan a la polémica. Concretamente, los nuevos tramos de las líneas 7 (Las Musas-Pitis) y 9 (Herrera Oria-Arganda).
Según las quejas de varios usuarios, hechas públicas en diferentes medios de comunicación, la frecuencia de paso de trenes deja bastante que desear, lo que provoca retrasos y, a la vez, aglomeraciones dentro de cada vagón.
"Circulan a intervalos de siete o nueve minutos, frente a los cuatro o cinco que serían normales", asegura Javier Pérez, secretario de CCOO en el metro. "La agenda de inauguraciones del señor Ruiz-Gallardón no se corresponde con el material rodante de que dispone la compañía en estos momentos", añade.
STOL ha intentado recabar la opinión de algún responsable del Metro o la Comunidad acerca de todas las críticas, pero ningún portavoz ha respondido a estos requerimientos.
No obstante, y respecto a los problemas de las líneas 7 y 9, en una reciente rueda de prensa el mismo consejero de Obras Públicas y Transportes de la CAM, Luis Eduardo Cortés, admitió que faltan algunas unidades de tren para prestar un servicio óptimo. "Antes del verano, todas las líneas contarán con el cien por cien de los trenes", aseguró.
Por último, y relacionado con el futuro del transporte ferroviario de Madrid, el diario El País publicó el 8 de febrero una información titulada: "Renfe estudia intercalar seis nuevas estaciones en su actual red de cercanías".
Según el citado periódico, "La red de cercanías de la Comunidad de Madrid puede incrementar el número de sus estaciones sin necesidad de crecer en longitud ni un solo kilómetro. Los técnicos de Renfe están manteniendo reuniones con sus homólogos del Consorcio Regional de Transportes para determinar la viabilidad de nuevas paradas intercaladas en las líneas ya existentes de la red actual. El proyecto está avanzado en el caso de seis posibles localizaciones: Colegio de San Fernando (C-1), San Diego (C-2), Dehesa Boyal (C-4), Imperial y Puente de los Franceses (C-7) y una nueva estación para Aravaca".