HOTELES RODANTES, UNA MANERA DIFERENTE DE CONOCER MUNDO
SARA SANTAMARIA ARRIBAS
Estrecheces soportables a bordo de lujosos compartimentos, así como deliciosos manjares de los que poder disfrutar en acogedores comedores son algunos de los atractivos que ofrecen los llamados Tren-Hotel, una forma diferente de viajar llevada a cabo por la compañía estatal Renfe para algunos de sus trayectos internacionales. El Francisco de Goya, el Joan Miró, el Pau Casals, el Salvador Dalí o el Lusitania son algunos de los ejemplos, que inspirados en los grandes europeos de principios de siglo, como el Constanza Express (Ostende-Estambul) o el Roma Express (París-Roma-Nápoles), recorren Europa a lo largo de los caminos de hierro. Sin olvidar tampoco las rutas nacionales que realizan el Transcantábrico y el Al-Andalus.
Vista interior de uno de los compartimentos del Al-Andalus.
Nacidos para conjugar la tradición de los antiguos coches-cama con el confort de los modernos Talgo pendulares, estos trenes son gestionados por la sociedad mixta hispano-francesa Talgo Trans-Pirineos. Los actuales hoteles-rodantes unen desde hace apenas dos años Madrid y Barcelona con Lisboa, París, Zurich y Milán. Ofrecen un magnífico servicio de restaurante a cargo de un cocinero profesional, donde no se utilizan los alimentos precocinados o envasados para aumentar el sabor de sus comidas. De tal calidad son sus servicios que a lo largo de su recorrido entre Barcelona y Ginebra suele recibir la visita de viajeros a pie que suben a degustar sus suculentos menús.
A pesar de todo, los actuales vagones muestran ciertas carencias en su alojamiento, pues sus compartimentos resultan un tanto estrechos para un trayecto de hasta 13 horas. Carecen de mesa de trabajo para poder sentarse a reflexionar sobre los asuntos pendientes, y no disponen de asistencia al viajero a la hora de subir el equipaje al maletero. Pero, a pesar de ello, aquellos que decidan viajar en turista cuentan con cómodos sillones abatibles para su transformación en camas, mucho más confortables que los estrechos compartimentos. Por otra parte, para compensar estas mínimas deficiencias, los neceseres de tela que hay en los aseos de los compartimentos disponen de todo lo necesario para la higiene completa del viajero.
Existe la gran clase, categoría que incluye toallas, perchas, agua embotellada, teléfonos a la altura de cada cama, servicio de habitaciones y despertador, prensa diaria, llave magnética personal y aire acondicionado, así como, las revistas Paisajes, editada por Renfe, y la francesa France TGV. En cuanto a la admisión de bultos de mano, está limitada al espacio reservado a tal efecto. En los compartimentos reservados como cabina completa o familiar no se admiten más de dos maletas de dimensiones superiores a 70x55x25 centímetros por viajero.
El servicio de restaurante es uno de los más destacados.
Francisco de Goya
Este tren realiza diariamente y durante todo el año el recorrido que separa Madrid de París, con paradas en Burgos, Vitoria y Poitiers, en Francia, donde es posible visitar el parque tecnológico Futurescope. Parte de la madrileña estación de Chamartín a las siete de la tarde y llega a la estación de Austerlitz (París) a las ocho y media de la mañana, aunque estos horarios pueden sufrir algunas variaciones a lo largo del año. Su precio varía entre las 14.300 pesetas (85,94 euros) la ida en turista y las 44.500 pesetas (267,45 euros) la ida y vuelta en gran clase
Joan Miró
Une diariamente y durante todo el año la estación barcelonesa de Sants con la de Austerlitz. Sale de Barcelona a las ocho y cinco minutos de la tarde, pasando por Girona, Figueras y Dijon, y llega a la capital francesa a las ocho y cuarto de la mañana. En cuanto al precio, podemos viajar desde las 19.600 pesetas (117,79 euros) el trayecto de ida en turista, hasta las 51.000 pesetas (306,51 euros) en gran clase de ida y vuelta.
Pau Casals
Recorre el trayecto que separa Barcelona de Zurich todos los días durante los meses de temporada alta y cuatro días a la semana el resto del año, realizando paradas en Girona, Figueras, Perpignan (sólo en julio y agosto), Ginebra, Lausana, Friburgo y Berna. Hasta la estación de Perpignan circula unido al tren-hotel Salvador Dalí, donde se separa para continuar su trayecto hasta Milán. Parte de la estación de Sants a las ocho y treinta y ocho minutos de la tarde y llega a Zurich a las nueve y cuarto de la mañana. El precio de sus billetes varía en función del tipo de plaza; la ida en cama de clase turista cuesta 14.300 pesetas (85,94 euros), 17.800 pesetas en preferente (106,98 euros) y 26.200 pesetas en gran clase (157,46 euros).
Existen diferentes modalidades de compartimentos, en los cuales se puede viajar durmiendo toda la noche.
Salvador Dalí
Recorre diariamente durante la temporada alta el trayecto entre Barcelona y Milán, parando en Girona, Figueras -donde se puede visitar su impresionante museo-, Perpignan -donde se separa del tren-hotel Pau Casals- y Turín. Durante el resto del año, la frecuencia disminuye. Hay que señalar que, como el anterior, incluye plazas sentadas en primera y en segunda clase. Sus precios varían entre las 14.300 pesetas (85,94 euros) en clase turista, 17.600 pesetas (105,77 euros) en preferente y 27.400 pesetas (164,67 euros) en gran clase, todos ellos en viaje de ida.
Lusitania
Así como el AVE fue el tren de la Expo en 1992, el Luisitania lo fue durante la Exposión Universal de Lisboa en 1998. Une cada día las capitales ibéricas saliendo de Madrid a las diez y treinta y cinco minutos de la noche y llegando a Lisboa a las ocho y cuarenta minutos de la mañana. Los precios incluyen plazas sentadas en primera y segunda clase, además de las camas turista, preferente y gran clase. Los billetes de ida cuestan 9.240 pesetas (55,53 euros), 14.300 pesetas (85,94 euros) y 18.700 pesetas (112,38 euros), respectivamente.
La cafetería es otro lugar de esparcimiento durante el viaje.
En el mismo sentido, no podemos dejar de lado el Transcantábrico de FEVE (Ferrocarriles Españoles de Vía Estrecha), tren de lujo que une Santiago de Compostela con San Sebastián bordeando toda la Cornisa Cantábrica. Dispone de dos tipos de compartimentos: suite o stándar, pero ambos perfectamente equipados para que el cliente se sienta lo más cómodo posible durante el trayecto.
Con idéntica filosofía, pero justo en la otra punta de España, el Al-Andalus recorre las vías de Andalucía, ofreciendo a los pasajeros todas las calidades de un hotel de primera categoría.
*Los billetes para cualquiera de los trenes gestionados por Renfe pueden ser adquiridos en las estaciones de venta de Renfe o en las agencias de viaje. Existe, por otro lado, un servicio de reservas y venta de billetes a domicilio en los teléfonos 913 28 90 20 y 934 90 11 22 , o en la dirección de Internet: http://www.renfe.es.