REPORTAJE



BCA: LA CONDUCCION MAS INNOVADORA PARA LA LINEA MAS UTILIZADA


SARA SANTAMARIA ARRIBAS


A finales del pasado año, Renfe ha instalado un nuevo sistema de conducción automática de trenes en la línea de Cercanías que une las localidades de Móstoles y Fuenlabrada con Madrid, por un coste total de 2.000 millones de pesetas. Denominado Bloqueo de Control Automático (BCA), permite aumentar la frecuencia de paso de trenes, reducir los tiempos de espera en las estaciones y aumentar, por lo tanto, las plazas de asiento disponibles. Todo esto ha supuesto un aumento de la calidad del servicio y un incremento de la fiabilidad de la circulación, toda vez que se trata de uno de los más modernos sistemas de señalización ferroviaria del mundo.



Cerca de 300.000 viajeros utilizan diariamente la línea C-5 de Cercanías de Madrid.


El innovador sistema de Bloqueo de Control Automático (BCA) se ha sido puesto en funcionamiento en la línea C-5 de Cercanías de la capital de España, que une las estaciones de Móstoles-El Soto con Atocha y Fuenlabrada. En esta línea se encuentran cinco importantes intercambiadores con metro -Atocha, Embajadores, Laguna, Aluche y Méndez Alvaro- lo que la convierte en la más utilizada de España y en una de las más importantes de Europa. Mediante dicho trazado, los trenes de Cercanías acercan a los viajeros desde las grandes poblaciones (más de 100.000 habitantes) de la periferia sur hasta el centro de la capital, y allí el metro o el autobús les llevan hasta su lugar de trabajo o estudio.

Esta línea C-5 es utilizada diariamente por 289.800 viajeros, pues Móstoles cuenta con 50.272 pasajeros diarios, en tanto que por Méndez Alvaro pasan cada día 58.111 viajeros y por Embajadores otros 42.889. Los pasajeros que pasan cada día por Alcorcón son 25.465, por Leganés 32.996 y por Atocha106.72.


El BCA consigue un ajuste total de la velocidad y frenado de los trenes.


El BCA ha sido instalado ya en la vía y en las cabinas de conducción de los 75 trenes con que cuenta la línea de Cercanías Móstoles-Atocha-Fuenlabrada. Se trata de un complejo sistema informático que establece una comunicación permamente entre los equipos instalados en las vías y las cabinas de conducción. Esto permite visualizar en la cabina todos los detalles de la circulación del tren y, además, se pueden analizar los mensajes y ajustar la marcha a las condiciones de la circulación. Así, el equipo actúa, de hecho, como un elemento más de seguridad, imprescindible en transportes ferroviarios con elevada frecuencia de paso.

El nuevo sistema ha requerido una inversión de más de 2.000 millones de pesetas, procedentes del Ministerio de Fomento. Este sistema hace posible que circulen trenes cada tres minutos y medio (antes lo hacían cada cuatro minutos). Con el aumento de frecuencias, la oferta durante las horas punta se incrementa en un 15% con respecto a la actual. En un futuro próximo se conseguirá el paso de los trenes cada tres minutos y la oferta ascenderá hasta los 20 trenes por sentido, lo que supone un aumento de las plazas de un 33% durante las horas punta.


La complejidad del sistema ha requerido la formación especializada de los 100 maquinistas que trabajan en esta línea.


Con el aumento de frecuencias que hace posible el sistema BCA se consigue un incremento de la oferta. En concreto, desde las 7 hasta las 8:15 de la mañana, la oferta de plazas de asiento aumenta en 2.856. Esto supone un mayor confort para los viajeros, al disponer de más asientos y más espacio en los trenes de Cercanías en dicha línea. Este aumento de frecuencias conlleva una reducción de tiempo de espera en las estaciones.

El nuevo sistema incluye una serie de mejoras. Así, con el BCA se consigue un ajuste total de la velocidad y frenado de los trenes, una regulación exacta de las frecuencias y de la cadencia de paso de los mismos y una mayor precisión en su estacionamiento, ya que sólo presenta un margen de error de unos 25 centímetros, cuando un tren de estas características, en doble composición, tiene una longitud de 150 metros. A todo esto hay que añadir que los trenes de Cercanías llegan a circular en esta línea a una velocidad de 100 kilómetros por hora.

La complejidad del sistema, toda una novedad en el transporte metropolitano, ha supuesto un gran esfuerzo de formación para los 100 maquinistas que trabajan en esta línea de Cercanías.


Volver a la portada de Reportajes

Volver a la portada general de STOL