Los nuevos trenes Alaris que han comenzado a funcionar el 16 de febrero entre Madrid-Valencia-Castellón suponen un nuevo concepto de viaje en tren para los viajeros de la citada línea. Los Alaris han nacido con unas características específicas y exclusivas. Al igual que sucediese con los Ave, Talgo 200 y Euromed, su estrategia comercial está basada en la calidad y en el servicio prestado a los viajeros, tanto en tierra como a bordo.
Los nuevos Alaris son trenes pendulares aptos para alcanzar los 220 km/h.
La relación Valencia-Madrid cuenta con viajeros de carácter estacional, ya que conecta la ciudad levantina con el interior de España. Los tradicionales viajes de ocio o vacaciones están dando paso a los desplazamientos por motivo de trabajo y negocios, por lo que los trenes tienen que ofrecer elevadas frecuencias, pocas paradas y tiempos de viaje competitivos que permitan ir y volver en el día.
Detalle de los asientos contrapuestos de clase turista, con mesilla abatible.
CASI UN MILLON DE VIAJEROS
La relación Madrid-Valencia experimenta un contante crecimiento, avalado por los más de 876.000 viajeros que utilizaron esta línea el pasado año, de los que 100.000 fueron nuevos usuarios, lo que ha supuesto un crecimiento del 11,4% respecto a 1997.
Cabina de conducción del Alaris.
Dentro del nuevo concepto de servicio desarrollado por Grandes Líneas para este corredor, el servicio al cliente comienza cuando el viajero accede a la estación de salida. Los trenes Alaris cuentan con vías específicas de estacionamiento, tanto de salida como de llegada, en Madrid-Puerta de Atocha y Valencia-Nord. Igualmente, antes de acceder a los trenes, el servicio de cheking orientará a los viajeros respecto al coche y al número de plaza reservada. Además, los viajeros de clase preferente pueden esperar hasta la hora de salida en las salas Club de las estaciones Madrid-Puerta de Atocha y Albacete (en construcción) y en la sala Euromed de la estación valenciana: en ellas encontrarán la prensa diaria y podrán realizar una consumición.