ENTREVISTA
JUAN LUIS MARTIN
Director Gerente de Alta Velocidad de Renfe



"EN DISTANCIAS MEDIAS, LOS VIAJEROS PREFIEREN LOS TRENES DE ALTA VELOCIDAD AL AVION"


Juan Luis Martín Cuesta dirige la Unidad de Negocio que ha impulsado la resurrección del ferrocarril en España. Cuando casi todos certificaban la práctica desaparición del tren como transporte, el éxito del AVE Madrid-Sevilla ha desatado una fiebre nacional por la alta velocidad, concretada en nuevos e importantes corredores ferroviarios.


TEXTO: ANGEL L. MENENDEZ
FOTO: M.A. PATIER



¿Cuáles son las claves del prestigio nacional e incluso internacional de AVE?

La calidad. Todas las actuaciones que realiza la Unidad de Negocio persiguen la calidad total y la satisfacción del cliente, como únicas vías para alcanzar la rentabilidad económica.

El reconocimiento internacional está avalado por el premio EFQM, otorgado por la European Foundation for Quality Management en 1998, y que por primera vez consigue una empresa del sector público y de transporte de viajeros pública o privada en Europa.

El futuro del tren pasa, sin duda, por la alta velocidad. ¿Cuál será el posicionamiento de Renfe en dicho sector?

El futuro del tren, en distancias del orden de 600 kms, pasa por los servicios de altas prestaciones. El aumento de estas distancias estará proporcionalmente ligado en el futuro al aumento de la velocidad de los trenes. A mayores velocidades el tren de alta velocidad será competitivo en distancias superiores a las descritas. El umbral que marca la competitividad del tren de alta velocidad con otros modos de transporte se sitúa en el entorno de las 3 o 3,5 horas de viaje como máximo.

De Renfe no dependen ni los estudios ni las ejecuciones de nuevas infraestructuras ferroviarias, sino que dependen del Gestor de Infraestructuras (GIF) que, a su vez, depende del Ministerio de Fomento, que es quien tiene la capacidad de decisión en materia de infraestructura a nivel estatal.

Para Renfe, cuantas más líneas de alta velocidad conecten las principales ciudades españolas, mejor, porque los volúmenes de negocio aumentarían y además se rentabilizarían más las infraestructuras existentes actualmente. Las líneas de alta velocidad, está demostrado en todos los países donde existen, son generadoras de riqueza. Allí donde se han construido han generado nuevos negocios, nuevas actividades comerciales, culturales y turísticas.

¿Se sabe ya si Renfe va a administrar la línea Madrid-Barcelona?

En estos momentos, y aunque no está firmado el contrato-programa Renfe-Estado (el anterior finalizó el 31 de diciembre de 1998), todo parece indicar que será Renfe quien opere la nueva línea Madrid-Barcelona.

Algunas declaraciones públicas de directivos relacionados con el transporte aéreo dejan traslucir cierto temor ante la pujanza de la alta velocidad ferroviaria. ¿Tanto afecta al avión?

Los trenes de alta velocidad son competencia directa con el transporte aéreo en aquellas distancias de hasta 600/700 kilómetros, como ya señalaba anteriormente. La experiencia dice que los clientes, para este tipo de viajes, prefieren los trenes de alta velocidad. En el caso concreto de la línea Madrid-Sevilla, actualmente el reparto del mercado es de un 80/20. Es decir, de cada 100 personas que viajan de Madrid a Sevilla o viceversa, 80 eligen el AVE y 20 el avión.

No obstante, sí me gustaría señalar que antes de la comercialización del AVE, entre Madrid y Sevilla existían en torno a ocho vuelos diarios de ida y regreso, y actualmente ese número se ha reducido prácticamente al 50% Sin embargo, el AVE ha sido capaz por sí mismo de generar una demanda inducida por su sola existencia (viajeros que no se hubiesen desplazado en caso de no existir el tren), que en los primeros tiempos se situó en torno al 34% de los viajeros totales, y que hoy día son clientes consolidados.

Por otro lado, los trenes de alta velocidad son también un transporte complementario a la aviación, sobre todo en vuelos intercontinentales que posteriormente no tienen conexión con otras ciudades del país destino, o en tráficos internacionales del mismo continente, donde esta situación también se plantea.

¿Qué perpectivas se barajan para ese corredor Madrid-Barcelona? ¿Está prevista una estación del futuro AVE en el aeropuerto de Barajas?

En el caso del corredor Madrid-Barcelona es difícil predecir cuál será el reparto final del mercado, pero la experiencia del AVE Madrid-Sevilla y de otras líneas de alta velocidad en Francia, Alemania y Japón indican que la situación se puede reproducir. La decisión de construir una terminal de tren de alta velocidad en el aeropuerto de Barajas es competencia del Ministerio de Fomento.

Sin dejar la alta velocidad, ¿cuál será el mapa ferroviario español del siglo XXI?

El Ministerio de Fomento tiene previsto abrir al tráfico el tramo Madrid-Zaragoza-Lérida en el año 2002. La alta velocidad está previsto que llegue a Barcelona en el año 2004. Estas son las fechas que oficialmente se están barajando.

Además, se están realizando estudios, por parte del Ministerio de Fomento, para conectar con líneas de altas prestaciones Madrid con Valladolid a través de la Sierra del Guadarrama (esto permitiría reducir de forma ostensible el viaje entre estas dos ciudades y de Madrid con toda la cornisa cantábrica), de Madrid a Valencia y Alicante, desde Córdoba a Málaga, así como otros corredores.

No es fácil imaginarse el mapa del ferrocarril español en el año 2050, por ejemplo, pero sí estoy seguro que será un mapa dominado por líneas ferroviarias de altas prestaciones, que estén adecuadas a las necesidades de la demanda y de movilidad que precisa nuestro país.

¿Hacia dónde esta previsto que avance, desde el punto de vista técnico, la alta velocidad ferroviaria en dicho siglo XXI?

Desde el punto de vista técnico todo parece indicar que en los próximos años los trenes alcanzarán cada vez más velocidad. En estos momentos algunos fabricantes de material ferroviario ya están desarrollando trenes a 350 km/h de velocidad máxima y también existen estudios de trenes de levitación magnética en Japón y Alemania que podrían aumentar en el futuro estas velocidades.

¿Qué diferencias existen entre alta velocidad y velocidad alta?

En AVE no hacemos distinciones entre velocidad alta y alta velocidad, ya que explotamos con éxito trenes a velocidades de 300 km/h y de 200 km/h. Nosotros preferimos denominarlos trenes de altas prestaciones, y lo mismo puede ser un ferrocarril de estas características que circula, por ejemplo, a 200 o 220 km/h, que a 300 km/h.

Un tren de altas prestaciones es aquel que ofrece a los clientes, para cada relación, lo que estos demandan, tanto en tiempo de viaje, como en servicio a bordo, puntualidad, fiabilidad, relación calidad/precio, etc. Es decir, que cubre todas sus expectativas.


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