Esta sección de nuestro web está destinada a resolver las consultas que deseen hacer los lectores. Como aportación inicial, ALERGIAS resume una respuesta científica al problema de la incidencia de los factores medioambientales en el desarrollo de determinadas afecciones.
¿Cuál es la relación entre exposición alergénica, sensibilización y desarrollo del asma?
Existen numerosos estudios que demuestran que mientras tanto los niños atópicos como los no atópicos están expuestos a niveles comparables de alergenos de ácaros, los niños atópicos sensibilizados a ácaros estuvieron expuestos a niveles de alergeno significativamente mucho más altos que los niños atópicos no alérgicos a ellos. Se ha demostrado la existencia de una relación de dosis-respuesta entre presión alérgica ambiental y el nivel sérico y celular de IgE específica a Dermatophagoides.
Actualmente, se piensa que la exposición a alergenos de ácaros en la infancia jugaría un papel doble: sensibilización en individuos genéticamente predispuestos. La exposición continuada produciría en individuos susceptibles el desarrollo de inflamación e hiperreactividad.
Las medidas de desalergización pueden ser de dos tipos: cambio de domicilio, o aplicación de medidas de tipo físico o químico en el domicilio.
La determinación ambiental de alergenos de ácaros es también una aplicación importante para la comprobación de la eficacia de las medidas de desalergización. En este sentido, muchas de estas medidas matan a los ácaros pero no desnaturalizan los alergenos, con lo que su eficacia es limitada.
Tomado de M. Lombardo Vega. Departamento de Investigación,
Alergia e Inmunología de
Abelló S.A.
¿Los hijos pueden heredar la alergia?
Los padres alérgicos pueden transmitir "tendencia o predisposición" a lar alergias. Si además el medio ambiente es favorable, el riesgo se acentúa. La población en general corre el riesgo de ser alérgica entre un 15 a un 20%. En el caso de ascendientes alérgicos, el riesgo es del 50%.
¿Qué son los ácaros del polvo?
Los ácaros son insectos de la familia de los arácnicos, mocroscópicos, que se alimentan de residuos orgánicos, como por ejemplo las escamas de nuestra piel. Precisan, para su desarrollo, de un ambiente muy húmedo -75% de humedad- y temperaturas cálidas -alrededor de 25 grados centígrados-. Estas condiciones se presentan de forma mucho más acusada en las casas y pisos de las regiones húmedas, especialmente Galicia, Cornisa Cantábrica, toda la zona del Mediterráneo, las Islas Canarias y Baleares.
¿Ser alérgico al polvo es lo mismo que ser alérgico a los ácaros?
Siempre se ha identificado la alergia al polvo con la alergia al polvo doméstico. En realidad no es al polvo a lo que se es alérgico. Se es alérgico a los ácaros del polvo doméstico. Y es más, no son los propios ácaros los que provocan la alergia, sino una proteina que se llama Der p1, que se encuentra en sus heces.
¿Un alérgico al polvo, pueden tener animales en casa?
No es conveniente, especialmente en el caso de perros, hamsters y gatos. En el caso de que se tengan, es conveniente que no estén en la habitación del alérgico. Por otra parte, la persona alérgica al polvo tiene una cierta predisposición a las alergias; puede convertirse en alérgico a esos animales y, por tanto, complicar su propia alergia.
¿Un asmático puede hacer deporte?
En principio puede hacer deporte. Hay que tener en cuenta que no todos los deportes son igualmente beneficiosos y por lo tanto es mejor que el especialista le aconseje cuáles y en qué condiciones hacerlos.
Cuando llueve, ¿a un alérgico le beneficia?
Habitualmente sí, porque la lluvia limpia el "aire", aunque si inmediatamente después de llover sale el sol, las partículas arrastradas por la lluvia vuelven al ambiente.
¿Se puede ser alérgico a un fármaco a pesar de haberlo utilizado antes sin problemas?
El haber tolerado, durante mucho tiempo, un fármaco no significa que en un momento dado no pueda hacerse alérgico al mismo. En realidad sólo se hará uno alérgico a aquello con lo que ha contactado. Salvo casos muy especiales (que un alergólogo deberá valorar) no es posible ser alérgico a una medicina que no se ha tomado nunca antes. Cuando se entra en contacto con una sustancia es cuando el cuerpo desarrolla anticuerpos específicos. Cuando se vuelve a tomar ese medicamento o alguno con sustancias químicas relacionadas es cuando puede desencadenarse la reacción alérgica. Precisamente se habla de fármaco y no de medicamento porque hablamos de principios activos no de marcas o productos determinados.
Un alérgico al polen, ¿no debe comer fruta?
En términos absolutos, no es cierto. Pero algunas veces, alérgicos al polen, reaccionan al comer algunas frutas frescas, frutos secos e incluso legumbres. En esos casos el alergólogo deberá valorar la alergia al fruto que haya provocado la reacción alérgica.
¿Son los causantes de alergia esos pelillos voladores, vomo pelotillas de algodón, que vagan por el aire?
No, eso es pelillo de chopo y no tienen nada que ver con los microscópicos pólenes.
¿Qué puede provocar una alergia de la piel?
Muy a menudo se inician por un problema de higiene personal cuando el paciente no usa crema o jabones adecuados o bien se ducha con frecuencia y desgasta el manto ácido de la epidermis y favorece que puedan aparecer algunos tipos de dermatitis.
¿Debe tener algún tipo de precaución un paciente alérgico a un medicamento al recibir otros medicamentos diferentes?
Las precauciones son las mismas que las de otro paciente no alérgico, lo que sucede es que este tipo de precauciones no suelen tenerse presentes. La medida más segura es emplear sólo aquellos fármacos verdaderamente necesarios durante el tiempo adecuado. Si el paciente precisa un medicamento que no tiene relación farmacológica con aquel al que es alérgico no debe temer tomarlo. Eso sí, es importante revisar los fármacos que forman parte de la composición de un medicamento para evitar el uso encubierto del fármaco al que se es alérgico.
¿Por qué el paciente que tiene alergia a la aspirina no puede utilizar otros muchos analgésicos?
La aspirina forma parte de un conjunto de medicamentos llamados analgésicos antiinflamatorios no esteroideos (AINES). La intolerancia (y no alergia en sentido estricto) a la aspirina se debe a una alteración en esa función farmacológica y se expresa en forma de urticaria, asma bronquial, etc. Es fácil entender que puesto que todos los AINES comparten el mismo mecanismo de acción, la alteración farmacológica es similar y puede provocar la misma reacción que la aspirina.

