El 15% de la población española padece algún tipo de alergia
Son 6 millones de españoles afectados, aunque sólo 400.000 consulten regularmente al médico, se mediquen y sigan sus recomendaciones. Además, la enfermedad va en aumento y su impacto socioeconómico tiene cada vez más incidencia estadística en los países avanzados. En España, sólo por concepto de absentismo laboral, el coste de la alergia es del orden de los 32.760 millones de pesetas y entre niños menores de 7 años implica, anualmente, la pérdida de 20 días de escolarización por afectado.
Los expertos explican que las alergias pueden dividirse en cuatro grandes grupos: las que se producen por inhalantes, por alimentos o medicamentos, por reacciones frente a células del propio organismo y, por último, las que se producen por contacto con la piel (metal y algunos cosméticos).
Los síntomas de los alérgicos al polen son muy llamativos: picor nasal, lágrimas, estornudos (preferentemente por la mañana), conjuntivitis, tos, poca tolerancia a la luz y sensación de falta de aire... Para que se produzca una alergia es necesario que haya un antecedente familiar, que se haya repetido la exposición al polen en varias ocasiones, y que haya una suficiente concentración de polen en el aire (entre 10 y 59 gr. por metro cúbico).
También se desencadenan múltiples reacciones ante la presencia de los ácaros del polvo doméstico, microscópicos insectos que se alimentan de escamas humanas y que están, prácticamente, en todas partes, pero especialmente en colchones, almohadas, alfombras, cortinas, sofás, etc). Son la primera causa de alergia en zonas costeras. El asma es la manifestación alérgica más grave. Se estima que en España el 3% de la población sufre asma y, de dicho porcentaje, el 65% está provocado por alguna alergia. La incidencia mayor está en la edad infantil (3 veces más que en los adultos).
Las alergias a los medicamentos suelen manifestarse en forma de urticaria (aparición sobre la superficie cutánea de habones o ronchas, que suelen tener una coloración rojiza y que producen un intenso picor), asma y ezcema. En los casos más graves puede producir un choque anafiláctico que hace descender la tensión arterial como consecuencia de una reacción alérgica grave que afecta a la piel, al aparato respiratorio, al digestivo e incluso al sistema nervioso central. Antibióticos y analgésicos son los que con más frecuencia producen alergia.
Las reaccions alérgicas a los alimentos son la quinta causa. Los alimentos responsables más habituales son las frutas, frutos secos, leche, huevos y pescado. (En los adultos más el pescado, en los niños más la leche).
En contacto con la piel, la dermatitis o ezcema consiste en la inflamación de la piel que se manifiesta en forma de enrojecimiento y aparición de pequeñas visículas rellenas de líquido. Por el rascado llegan a romperse liberando su contenido y dejan una superficie desnuda que puede infectarse. Afecta más a las mujeres que a los hombres.