Prevalencia de sensibilizaciones
a neumoalergenos en madres de atópicos
Anselmo Sánchez Palacios
El trabajo que sintetizamos a continuación constituye el núcleo resumido de la tesis doctoral de su autor, Anselmo Sánchez Palacios y ha sido extractado por él mismo para su publicación en la revista VECTOR, de la Fundación Universitaria de Las Palmas de Gran Canaria. Dado su interés, hemos reproducido en ALERGIAS el resumen, la introducción y objetivos del trabajo de investigación y sus conclusiones. Para una información más amplia, se puede consultar la revista VECTOR de enero-abril de 1995.Anselmo Sánchez Palacios nació en Teror en 1952. Licenciado en Medicina por la Universidad de la Laguna y Grado de Licenciatura en el Colegio de Medicina de Las Palmas (1976). Médico Residente de Alergología e Inmunología en la Clínica Universitaria de Navarra. Obtiene el título de especialista en Alergología por el M.E.C. en 1982. Especialista en Medicina Interna por la Universidad de Navarra, Médico adjunto de la Unidad de Alergología de la Residencia Sanitaria de Valladolid durante 8 años. Médico Adjunto de la Sección de Alergología del Hospital Insular de Las Palmas de Gran Canaria. Es autor de las Monografías "Reacciones Adversas a Cosméticos y Reacciones Alérgicas y Pseudoalérgicas a Medicamentos". Ha publicado más de 40 trabajos en revistas nacionales e internacionales y participado en Congresos con 20 ponencias. Actualmente ejerce en la Unidad de Alergología del Hospital Insular de Las Palmas de Gran Canaria.
Las enfermedades alérgicas requieren su importancia por el aumento progresivo con sus grandes repercusiones socioeconómicas. Actualmente constituyen la primera patología como causa de absentismo laboral y escolar con un coste anual que se cifra en 100 millones de pesetas. En la región canaria, la precoz aparición de los síntomas alérgicos respitatorios, la monosensibilización predominante a los ácaros, el mayor número de reacciones adversas a analgésicos y animales domésticos son las características más diferenciales con el resto de España. El presente trabajo, resumen de la tesis doctoral de su autor, estudia la influencia de la madre en el niño en la provincia de Las Palmas, en cuanto a sus alergias y entorno vital. De esta manera, se pueden establecer las medidas preventivas oportunas.
Acaro del polvo doméstico.
Las enfermedades alérgicas son importantes por su condicionamiento genético y morbilidad. Morbilidad que va en aumento en proporción al nivel de vida y como consecuencia también de la presencia creciente en el aire, agua, alimentos, etc, de nuevos alergenos.
En nuestra región canaria, especialmente el asma constituye una patología de primer orden en cuanto a su incidencia con su consecuente morbilidad. La precoz aparición de los síntomas alérgicos respiratorios, la monosensibilización predominante a los ácaros dermatofagoides y la consanguineidad constituyen aspectos singulares de las alergopatías en nuestra comunidad.
Las repercusiones socioeconómicas por el absentismo laboral y escolar no están estudiadas en nuestro medio mediante un libro blanco. Pero sí están recogidas a nivel nacional, donde la pérdida de escolaridad, por ejemplo, en niños menores de 7 años, se sitúa en 20 días al año y el coste económico por bajas laborales se estima en 32.760 millones de pesetas.
En relación con los estudios de consaguineidad y herencia, sabemos desde 1975 que si ningún miembro de la familia tiene historial alérgico, hay un riesgo del 5% de que el niño sea atópico. Sin embargo, si ambos padres tienen enfermedad alérgica, sobre todo si es desde hace mucho tiempo e incluye varios procesos, como asma, eczemas y rinitis, entonces el riesgo se aproxima al 75%. La incidencia de las enfermedades alérgicas en la infancia está aumentando.
Uno de los problemas que se le plantean a los alergólogos es cómo identificar los factores genéticos. En el futuro, la identificación del niño predispuesto permitirá a los médicos interferir sobre el efecto del ambiente, e incluso con las mismas células inmunes, para prevenir la enfermedad alérgica. Pero todavía faltan muchas respuestas antes de que se pueda entender la función del gen específico.
En el desencadenamiento de la enfermedad alérgica, aparte de los factores genéticos, existen factores ambientales de riesgo.
La concentración de ácaros en el microambiente del paciente, lo mismo que la de otros neumoalergenos como la presencia de animales en el hogar, clase social, intervenciones quirúrgicas (agmidalectomía), estenosis pilórica, contaminación ambiental, clima, edad, sexo, infecciones respiratorias, hábito tabáquico, fumadores pasivos, factores durante el embarazo (alimentos, medicamentos), fecha de nacimiento, alimentos con alto poder alergénico e inmigración son desencadenantes exógenos que se han relacionado con las enfermedades alérgicas. Dentro de los factores endógenos genéticos está la herencia y dentro de ella hay autores que encuentran y defienden la idea de que se hereda más la atopía por parte de la madre que del padre.
Se sabe que los niveles de IgE en la sangre del cordón umblical tienen un valor predictivo para la enfermedad alérgica. La doctora Magunsson, presentando los resultados de un estudio longitudinal de 11 años sobre niños que tenían niveles altos de IgE en el cordón al nacer, dijo que el 97% habían desarrollado la enfermedad alérgica. La dieta materna es importante durante la lactancia; esta misma autora demuestra que durante el período de lactancia materna y durante unos meses posteriores hay una reducción de la incidencia de eczema si se limita la ingesta de leche y huevo. Se ha demostrado que el tabaquismo de la madre (no del padre) está asociado con altos niveles de IgE en la sangre del cordón umblical y con una mayor incidencia de enfermedad atópica a los 18 meses.
Existen múltiples estudios de sensibilizaciones cutáneas en estudios epidemiológicos en sujetos normales alérgicos o población general. Las enfermedades alérgicas tienen una base genética, sin embargo no existen estudios que relacionen sensibilizaciones cutáneas a neumoalergenos entre madres e hijos. Con estas consideraciones previas, nos hemos planteado el presente trabajo de investigación con los siguientes objetivos.
Conociendo los factores desencadenantes de atopía descritos en la literatura intentamos corroborar o descubrir a alguno que pueda estar influyendo por parte de la Madre, en nuestro medio, para establecer las medidas preventivas oportunas.
1) El número total de madres con sensibilizaciones a neumoalergenos fue de 180 (17,5%), distribuídas en madres de atópicos, 126 (27,4%) y de no atópicos, 54 (9,5%).
2) El número de madres diagnosticadas de alergias es mayor en el grupo de atópicos. Asma, 8,39%; Rinitis, 4,75%; y Dermatitis, 2,05%.
3) Mayor número de antecedentes familiares atópicos en el grupo de madres de atópicos (66,9%) que en el grupo control (58,7%). Los más afectados fueron: padres, primos, ambos progenitores y madre.
4) El 53,31% de nuestra población vive en la costa, el 51,45% refieren la existencia de moho en la vivienda (mayor en el grupo de madres de atópicos). El 31% tiene animales y el 34,9% son fumadoras sin que existan diferencias entre ambos grupos.
5) El grupo de madres de atópicos referían presentar más reacciones adversas a medicamentos que en el grupo control.
6) En 180 madres con sensibilizaciones cutáneas, lo fueron para: Dermatofagoides Pteronyssinus 66,3%. Dermatofagoides farnae 65,5%. Lolium Perenne 14,55%. Epitelio de gato 11,6% (cuya reactividad es mayor en el grupo de madres de atópicos). Artemisia Vulgaris 6,25% y Cladosporium Herbarum 0,6%.
7) En las madres de nuestros pacientes no parece influir la presencia de animales en las sensibilizaciones cutáneas.
8) El tiempo de residencia en nuestra provincia parece constituir un factor de riesgo en la sensibilización cutánea (> a 5 años se correlaciona con significación estadística en las madres sensibilizadas).
9) Las sensibilizaciones cutáneas a pólenes se correlacionan con la estancia anterior en el extranjero.
10) No parece influir la sensibilización cutánea materna en los niveles de IgE Total de sus hijos.
11) La media de las pápulas de Histamina en las 1.028 madres fue de 50,56 mm2, no encontrándose diferencias entre ambos grupos y entre madres e hijos.